MENU

Mieko Harada: de Lady Kaede a Yuriko Kasai

13/06/2023

Este viernes 16 de junio llega a nuestros cines A Hundred Flowers (2022), debut en la dirección del escritor, productor y guionista Genki Kawamura. Una historia poderosa, delicada y sensible sobre una mujer que padece alzhéimer, por lo que sus recuerdos empiezan a desvanecerse y su hijo deberá decidir qué hacer con sus reproches anclados a una memoria que en su caso sigue siendo perfectamente nítida. En este reportaje, repasaremos brevemente la vida y la obra de Mieko Harada, reconocida actriz con casi cincuenta años de carrera interpreta a Kasai Yuriko, la mujer protagonista.

Mieko Harada nace el 26 de diciembre de 1958 en la capital de Japón: Tokio. Desde muy joven muestra una fuerte inclinación hacia la actuación y debutará en el cine con tan sólo 16 años en la película independiente Love is in the Green Wind (1974)dirigida por Miyoji Ieki. Ese mismo año, en 1974, también debutaría en un filme de estudio, en este caso la Nikkatsu, apareciendo en Tomodachi (1974) de Yukihiro Sadawa. Durante la década de los setenta se irá haciendo poco a poco un nombre a base de trabajar con directores jóvenes y con mucho talento. Por ejemplo, Harada protagonizará, con sólo 18 años, películas de Yasuzô Masumura (Red Angel) y Kazuhiko Hasegawa (The Man Who Stole the Sun).

Los inicios de la década de los 80 vieron como Mieko se consagraba como actriz, actuando en películas de todo tipo: del drama con toques experimentales The Terrible Couple (1980) de Shinji Sômai al género de yakuzas en Aftermath of Battles Without Honor and Humanity (1979) de Eiichi Kudo. Pero sería un papel en otro género clásico japonés el que marcaría un punto de inflexión en su carrera: el personaje de Lady Kaede en Ran (1985), de Akira Kurosawa. El maestro japonés ya tenía experiencia adaptando la obra de Shakespeare, lo había hecho en Trono de Sangre (1957) y en Los canallas duermen en paz (1960). En este caso, se decidió por llevar la obra “El Rey Lear” a la gran pantalla, pero introduciendo importantes variaciones. Una de ellas fue añadir el personaje de Lady Kaede, que se inspiraba vagamente en el personaje de Gonerilda. Para ello, confió en una joven, pero ya experimentada Mieko Harada (tenía entonces 27 años) que nos regaló una de las actuaciones más icónicas de la obra de Akira Kurosawa en particular y del cine japonés en general. El director quedaría muy impresionado con la actriz, que también colaboraría con él en Dreams (1990), su siguiente película.

Mieko siguió trabajando para grandes directores como Yôji Yamada en My Sons (1991) o Takashi Koizumi, ayudante de dirección de Kurosawa en Ran, en After the Rain (2001), una película que le serviría a Mieko para ganar el premio de la Academia japonesa a la Mejor actriz de reparto. Durante esta época, empezó a diversificar su trabajo como actriz, participando tanto en proyectos de animación (le puso la voz a Kaguya en la película de 2002 InuYasha: El castillo de los sueños en el espejo) como en televisión. De hecho, desde los años 2000, se ha vuelto más habitual ver su trabajo en televisión que en cine, con series muy exitosas como The Family (2007) o Clouds Above the Slope (2009-2011).

La relación entre Genki Kawamura y Mieko Harada empezaría, aunque no de forma directa, cuando la actriz participó en If Cats Disappeared from the World (2016), adaptación de la novela más famosa de Kawamura. Cuatro años después, en plena pandemia y teniendo ya la idea de debutar como director, Kawamura acudió a la presentación de un documental que Harada había realizado sobre su madre, que padecía alzhéimer. La conexión entre la relación de Harada con su madre y el argumento que Kawamura tenía en la cabeza para A Hundred Flowers era evidente y parecía una opción obvia que ha terminado demostrándose como la correcta. Tras leer el guion, Harada decidió aceptar un papel que le ha permitido brillar como pocas veces lo ha hecho a lo largo de una increíble carrera como actriz.

Un reportaje de Josep Santcristòfol

Cerrar

DESEO SUSCRIBIRME

A LA NEWSLETTER DE CINEASIA