Durante el transcurso del Festival de cine Internacional de Las Palmas de Gran Canaria tuvimos la oportunidad de asistir a dos maravillosas proyecciones de películas mudas japonesas, con el acompañamiento musical de piano y además, con la actuación de un benshi, un narrador de películas en la época muda, que nos deleitó con sus perfomances y puso al público en pie. El benshi fue Ichiro Kataoka y tuvimos también la oportunidad de charlar con él.
CineAsia: En 2020 usted escribió un libro sobre la historia de los benshi, titulado Breathing Life into Film: A Benshi History (Katsudō Shashin ben-shi: eiga ni tamashii o fukikomu hitobito). ¿Ese es su trabajo: dar vida, crear vida a las películas? Y si es así, ¿no es demasiado poder o también una responsabilidad, por el hecho de poder desvirtuar el trabajo del autor original?
Ichirô Kataoka: Es un título que propuso la editorial, se trata algo así como “las personas que dan vida a las películas” y, aunque no tenga problema con eso, tampoco lo siento del todo propio. Lo de “dar vida” me parece un poco exagerado. Las obras ya poseen un alma en sí mismas, y nosotros lo que hacemos es ayudar a transmitir esa esencia al público de hoy en día. Es decir, actuamos más bien como mediadores para que pueda llegar a los espectadores actuales.
En cuanto al peso de la responsabilidad, no puedo decir que no lo sienta. Sin embargo, más que una carga, tengo la sensación de que estoy dialogando con la película y con el público, y eso es divertido y me resulta profundamente estimulante. Por supuesto, este trabajo implica la responsabilidad de transmitir la obra de manera adecuada, pero, siendo sincero, el disfrute supera claramente a esa carga.

CineAsia: Cuando doy clase sobre la historia del cine japonés y hablamos de la época de los benshi, siempre pongo a los alumnos el ejemplo de que el benshi en aquel momento tenía el poder de transformar un drama en una comedia o una comedia en un drama, especialmente al narrar películas occidentales. ¿Y si el benshi no es solo un narrador, sino que ya desde entonces era un artista?
Ichirô Kataoka: Antiguamente se decía que el benshi no “narra”, sino que “explica”. Es decir, en origen, el trabajo consistía en explicar qué era lo que se estaba viendo: qué es esto, qué es aquello que aparece en pantalla… Con el tiempo, a medida que el cine fue incorporando elementos dramáticos y aumentó su duración, los benshi empezaron a interpretar, como si fuera el teatro. Entonces, aunque se ha seguido utilizando el término “explicación”, lo cierto es que se transformó progresivamente en una forma de performance artística propia. Existe, por tanto, una evolución histórica en ese sentido que nos ha llegado hasta hoy, donde el benshi ya no es un simple narrador, es un artista.
CineAsia: Usted dice que le encanta esa conexión que forma con el público. En esta época de multipantallas, propia de la era digital, ¿cree que el cine mudo o el cine clásico puede encontrar nuevos públicos? ¿Puede conectar con la juventud? Y, en ese sentido, ¿qué papel juega el benshi?
Ichirô Kataoka: De hecho, según comenta un amigo mío pianista que acompaña proyecciones de cine mudo en Estados Unidos, se está produciendo un renovado interés por este tipo de proyecciones, especialmente tras la pandemia, cuando el consumo doméstico de contenidos audiovisuales se ha generalizado.
Actualmente, el público tiene en cuenta el valor diferencial que aporta la presencia de intérpretes y música en directo durante la proyección, ya que introduce un componente único que no puede reproducirse en casa que es la experiencia en vivo. Por eso, el cine mudo con las actuaciones en vivo tiene mucho potencial en las salas de cine. No obstante, aunque es poco probable que recupere la posición dominante que tuvo en su época dorada, sí da la impresión de que seguirá siendo una forma artística apreciada y valorada por el público.

CineAsia: ¿Dónde ha visto más expectación, en Occidente o en Japón? La juventud japonesa actual parece estar más interesada en el anime y el manga… Entonces, ¿dónde ha encontrado más público? ¿Qué diferencias hay entre el público japonés y el occidental?
Ichirô Kataoka: Eso depende mucho del contenido y de la planificación del evento. Por ejemplo, en Italia hay cada año un festival especializado en cine mudo, el Pordenone Silent Film Festival, donde la asistencia suele superar el millar de espectadores porque es conocido, y también he tenido eventos con más público en Estados Unidos y en Japón… Al final, depende de cómo se comunica el evento, si se hace una buena difusión, una buena promoción, creo que es posible reunir alrededor de mil personas en prácticamente cualquier parte del mundo.
CineAsia: En este caso, ¿la figura del benshi puede ser una especie de puente cultural? Por un lado, entre los clásicos del cine y la juventud, y por otro, entre Japón y los países occidentales.
Ichirô Kataoka: Como decía antes, el benshi “explica”, pero en realidad su función básica es ser un mediador: conectar la obra con el público, algo parecido a lo que hace un actor de voz. Por eso siempre damos mucha importancia al público, tanto si son jóvenes como si no. En Japón, la figura del benshi sigue siendo relativamente poco conocida, por lo que siempre intento conectar con todos los japoneses para transmitir qué es el benshi, qué hace y cuál es su legado. Por eso, desde este año estoy también en YouTube, para acercar esta tradición cultural al público actual.

CineAsia: ¿Cómo empieza todo? ¿Quién elige la película en la que va a trabajar: usted, los festivales o las distribuidoras?
Ichirô Kataoka: Son ambas cosas. A veces el festival de cine me encarga una obra concreta para interpretarla. Pero, especialmente en el caso de los festivales en el extranjero, los organizadores no siempre están familiarizados con el benshi japonés, así que en ocasiones somos nosotros quienes proponemos: “Si quieren hacer algo así, ¿qué les parece esta obra?” Es bastante habitual que ocurra de ambas formas.
CineAsia: ¿Cómo ha sido en el caso del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria?
Ichirô Kataoka: En el caso de Una página de locura (1926, de Teinosuke Kinugasa), fue designada y solicitada por el propio festival. En el caso de Orochi (1925, de Buntarô Futagawa), como se había hecho una versión remasterizada digital, y también había interés por parte de Japón en proyectarla, lo decidimos juntos. Y en el caso de los cortometrajes de Segundo de Chomón, fui yo quien lo pidió, quería hacer de benshi en obras de este país.

CineAsia: Me gustaría que explicara un poco su proceso de trabajo. Ha comentado que consiste en estudiar la película, descomponerla y reescribirla, ¿de qué se trata?
Ichirô Kataoka: Primero veo la obra completa, de principio a fin, varias veces. A partir de ahí, intento identificar cuál es el tema de la obra y también darle un significado más allá del suyo original. Hay dos enfoques: uno es buscar el tema que probablemente tenían en mente los creadores originales, y el otro es encontrar el tema que, desde el punto de vista actual, considero más relevante a la hora de narrar, aquel que me diga qué pienso y qué sensación me provoca. A partir de lo que encuentre en ese proceso, construyo el guion tomando ese tema como eje, desde el inicio de la obra hasta el final. Finalmente, lo ensayo y lo voy puliendo progresivamente.
CineAsia: Como benshi actúa, pero también ha trabajado como actor en varias películas. ¿Qué le gusta más, actuar dentro o fuera de la pantalla?
Ichirô Kataoka: En Japón la situación es un poco diferente a la occidental: no existe una separación tan clara entre actuar y narrar, ambas cosas forman parte de lo mismo. En la actuación occidental, se suele hablar de ser el personaje, de identificarse completamente, pero en las formas japonesas de interpretación lo importante es no “sobreactuar”. Uno actúa siendo uno mismo, observándose también desde fuera y contemplando la obra en su conjunto. Por eso, estas dos dimensiones, actuar y narrar, no están separadas, sino que conviven dentro del mismo enfoque interpretativo.
CineAsia: Cuando estudiaba en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nihon, ¿pensaba que acabaría dedicándose a esto, que su vida consistiría en explicar películas mudas al mundo?
Ichirô Kataoka: Entre el bachillerato y la universidad mantuve más bien una relación de “aficionado”. Ahí fue cuando conocí la existencia del benshi y descubrí que esta forma de cultura narrativa seguía viva incluso hoy en día. A partir de esa experiencia, empecé a interesarme y mantuve una práctica a nivel amateur, como afición, pero no pensaba que podía convertirme en profesional porque, en la universidad, simplemente tenía la idea de que, al graduarme, lo normal era conseguir un trabajo y convertirme en un empleado.
CineAsia: Lleva hechas más o menos unas 400 obras como benshi, creo que ha acompañado casi todas las películas mudas de Japón. ¿Puede ser que su siguiente etapa, aunque ya ha hecho unas cuantas, sea ir a por las películas mudas de la historia del cine mundial?
Ichirô Kataoka: ¡Aún no he acabado todas las películas japonesas! Creo que hay dos tipos de benshi: uno es el que se centra en obras que cualquiera puede encontrar interesante, y luego está el otro tipo, que busca explorar constantemente terrenos desconocidos, obras poco habituales o incluso inusuales. Yo me identifico con este segundo tipo: quiero hacer todo lo que no he hecho todavía, y ver todo lo que no he visto. Siento que estoy lejos de haber “cubierto” el campo, al contrario, queda muchísimo por explorar. En cuanto a España, me interesa mucho su cine y quiero conocer más de esta cultura. Estoy aquí con ese deseo.
CineAsia: ¿Por qué le interesa el cine español?
Ichirô Kataoka: Porque en Japón las oportunidades de ver ciertas tradiciones cinematográficas son muy limitadas. Del cine alemán todavía llega algo, pero las oportunidades de ver películas españolas son extremadamente raras. Sin embargo, dado que las películas trascienden culturas, tiempo y espacio, creo que aquellas con acceso limitado tienen un enorme potencial. Por eso quiero aprender de ellas y explorarlas.
CineAsia: Siempre estamos aprendiendo, toda la vida, ¿no?
Ichirô Kataoka: Sí, me gusta aprender.
CineAsia: Muchas gracias. ¡Estamos deseando verle en el festival!
Entrevista realizada por Gloria Fernández y transcrita por Xinchen Jin