Las Flores de la Guerra: una producción épica

No es fácil saber conjugar lo épico con lo intimista. Pocos son los directores capaces de conjugar una enorme producción, y hacerla avanzar como si se tratara de un film de presupuesto limitado. Zhang Yimou es el elemento central de la producción que ha conseguido a lo largo del rodaje que se realizó en seis meses, que tanto el equipo como el casting se mantuvieran motivados recordando en todo momento a las personas de Nanjing de las que trata realmente Las Flores de la Guerra. Una historia que significa mucho en China, pero que no es tan conocida a nivel internacional.

Una producción internacional

“Este era un equipo verdaderamente internacional, procedente de muchos países distintos: Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Corea del Sur, Japón, Taiwán, y Hong Kong.Huang Xinming, director de unidad de producción

La producción de Las Flores de la Guerra comenzó el 10 de enero de 2011 en Nanjing, a medida que los cineastas emprendían la monumental tarea de transformar la moderna ciudad actual en la que fuera la antigua capital de China destrozada por la guerra de 1937. Aunque buena parte de la historia se desarrolla en el interior de la iglesia en la que John Miller se une a un grupo heterogéneo de niños y cortesanas, Zhang Yimou quería capturar la realidad de lo que les rodeaba en toda su intensidad, en secuencias tan llenas de crudeza como de lirismo.

Para lograr todo esto, él y el productor Zhang Weiping formaron un heterogéneo equipo internacional, del que varios miembros fueron elegidos ya en sus películas anteriores.  Entre ellos se encuentra el director de fotografía Zhao Xiaoding, que ha colaborado en seis ocasiones con Yimou; el  supervisor de sonido Tao Jing (un veterano de nueve películas); el editor Meng Peicong (haciendo con ésta su tercera colaboración); y el director de la unidad de producción Huang Xinming, que ha trabajado de forma constante y en diferentes puestos en el equipo de Yimou durante veinte años. Pero otros miembros claves del equipo vienen de diferentes puntos de todo el planeta.

Reconstruyendo Nanjing

“Tenía que verlo con mis propios ojos. Quería aprender más sobre la ciudad, su historia, y especialmente del lugar en el que se encontraba realmente la iglesia de la película por entonces.” Yohei Taneda, diseñador de producción

El diseñador de producción, el japonés Yohei Taneda (Kill Bill), que ha trabajado por primera vez con Zhang Yimou, comenzó su trabajo haciendo su viaje personal a Nanjing. Taneda recreó la catedral, el set de rodaje principal de la película, basándose en iglesias aún existentes de la misma época que encontró en Beijing, Shanghai y Hokkaido, así como en varias fotos antiguas de ese periodo que Yimou le entregó.

Las iglesias en Asia son algo completamente distinto,” señala el diseñador de producción. “Quería crear la sensación de misterio y el sentido del espacio que hay en ellas, y que es diferente a la que se siente en las iglesias occidentales. He imaginado una y otra vez la mejor iglesia posible en mi cabeza, integrando todas las impresiones y las emociones que evocaban las muchas que he visto.”

Dada la complejidad de la historia entre Japón y China, Taneda se comprometió a conseguir la mayor autenticidad posible.  Una tarea complicada ya que el dolor formaba parte del proceso creativo. Durante la preparación de los diferentes sets de rodaje, se celebró en Nanjing el aniversario de la masacre, con el sonido de una ruidosa alarma antiaérea en la ciudad. Un aniversario que se viene celebrando todos los años, dando una idea de cómo la propia ciudad actualmente sigue unida a su historia.

Fotografiando la guerra

“Aunque esta es una película con una temática bélica, Zhang Yimou le dio su propia perspectiva y visión únicas, presentando la guerra a través de los ojos de un grupo determinado y desde su perspectiva. Lo crucial en las imágenes era que reflejaran la guerra mediante las experiencias personales de esos personajes, y que al mismo tiempo recrearan toda la atmósfera de la ciudad en esa época.Zhao Xiaoding, director de fotografía.

En materia de fotografía, Yimou se reunió con Zhao Xiaoding, que había trabajado en seis producciones con él durante los últimos seis años.  Xiaoding señala que el sello de la poesía visual de Yimou se refleja en toda la película, incluso en las intensas escenas de guerra, que adquirieron un dinamismo incluso mayor gracias al conocido talento de  Joss Williams para los efectos especiales más originales.

Yimou fomentó activamente la contribución creativa de Xiaoding. «El propio Yimou era originariamente operador de cámara,” explica Xiaoding, “y todas sus películas son conocidas por su fuerte colorido y estilo visual. Antes de comenzar a filmar me dejo muy clara su visión para esta película. Pero para obtener ese efecto, también quería que le propusiéramos nuestras sugerencias. Siempre está dispuesto a escuchar las ideas de todo el mundo».

Hablando con la música

Es conocido por sus efectos visuales, pero le da la misma importancia a las voces y al sonido. Aunque sus películas sean reconocidas por sus imágenes, el sonido es una parte igual de importante de la expresión entendida en su conjunto».Tao Jing, diseñador de sonido

La música de la película era otro aspecto vital para Yimou, que trabajó con Chen Qigang, primordialmente conocido a nivel mundial por haber compuesto la canción oficial dela Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de 2008. Para evocar las sutiles y ricas emociones de las composiciones de Chen Qigang, y a fin de dar mayor énfasis internacional a la película, se contó con Joshua Bell, el prodigio del violín de nacionalidad estadounidense que se ha convertido en uno de los músicos clásicos más famosos a nivel mundial.  Sus solos de violín lograron hacer eco a la evocadora belleza de las relaciones que surgen de forma completamente inesperada en el interior de la iglesia.

   Enviar artículo en formato PDF   

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *