Fin de fiesta apoteósico en el 15 Festival Nits de Cinema Oriental

Terminó la 15 edición del Festival Nits de Cinema Oriental de Vic con un fin de fiesta apoteósico, desde la noche tailandesa en que el público se negó a dejar la Bassa del Hermanos a pesar de la lluvia para disfrutar de Bad Genius, una de las cintas más destacadas de la edición, hasta la entrega de premios. El fin de semana nos tenía reservadas la llegada de varios de los platos fuertes, como el blockbuster de India Baaghi 2 o uno de los films más destacados del año, Wrath of Silence, mientras la comedia, la fantasía y hasta la sesión CAT III no apta para menores hizo una vez más vibrar a los Nitòmans. Así fue el sprint final de esta edición de las Nits: 

El Festival enfila su recta final con la superproducción tailandesa Bad Genius

La cuarta jornada de las Nits de Cinema Oriental ha tenido como puntos culminantes la proyección del thriller chino The Looming Storm y la Nit tailandesa de la Bassa, en la que se ha visto Bad Genius, uno de los blockbusters tailandeses del año, quizás la película más popular del Festival con el permiso de la india Baaghi 2 que podrá verse esta noche.

De un tiempo a esta parte el cine chino está produciendo un cine negro que trasciende al propio género al manifestarse como metáfora de los cambios sociales, políticos y económicos que se viven desde el cambio de milenio en China. El debutante Dong Yue construye en The Looming Storm un thriller que acontece en 1997 en una ciudad industrial llamada a la desaparición. En ella, el jefe de seguridad de una de las fábricas que opera en el territorio convertirá la búsqueda de un psicópata en su leit motiv, a pesar de que lo mucho que pueda perder durante la persecución. Con un inicio que la emparenta a la capital Memories of Murder de Bong Joon-ho, el film va construyendo su propio universo retratando una China en la que todo está podrido por dentro, y donde la esperanza queda ahogada en una vía férrea que no conduce a ninguna parte. A pesar de bajar el listón en su resolución (algo forzada), The Looming Storm es sin duda uno de los thrillers chinos del último año. Y su director, uno de los jóvenes realizadores a tener en cuenta.

La Nit tailandesa de la Bassa se convirtió por méritos propios en una de las más emotivas de la presente edición de las Nits de cinema Oriental. En primer lugar, por la cena que puso de manifiesto la variedad de sabores de la cocina tailandesa: para empezar unos rollos vegetales, a los que seguía un plato de arroz al curry con pollo y un delicioso postre a base de bolas de tapioca con leche de coco. En segundo lugar, por la película, una de las cintas de acción más entretenidas del año, Bad Genius, que podría reconocerse como una de las favoritas a llevarse el premio del Público a la mejor película de la presente edición. Y, por último, por el público. Una audiencia capaz de quedarse bajo la lluvia hasta aplaudir el final de la proyección. Sin duda, una de las noches que será recordada de la edición 2018 del Festival Nits de Cinema Oriental.

El thriller chino Wrath of Silence y el blockbuster indio Baaghi 2 dominan el sábado

El fin de semana comenzaba en las Nits con la animación japonesa Sword Art Online: Ordinal Scale, seguida de una nueva ración de comedia cantonesa, esta vez la secuela imposible de Shaolin Soccer, Soccer Killer, firmada por un habitual del género como Jeffrey Lau y Corey Yuen. La acción nos traslada unos cuantos siglos atrás, cuando en plena dinastía Song se presenta un equipo de seres superpoderosos sospechosamente parecidos a personajes Marvel, retando a un partido de cuju (el deporte precursor del fútbol en China) al emperador a cambio del gobierno. La princesa del reino saldrá en busca de maestros de las artes marciales capaz de plantarles cara. Una auténtica locura repleta de gags y referencias a la cultura popular, terminando con la llegada de un Rey Mono muy particular y el reencuentro en pantalla una vez más de Charlene Choi y Gillian Cheung, Twins.

La sobremesa llegó con la romántica When sun Meets Moon, una delicia llegada de Hong Kong que aun partiendo de tópicos, el de una pareja de adolescentes que no pueden salir juntos por las diferencias familiares, acaba llegando al espectador por puro encanto. Una delicia con aire retro (ambientada en los 90 tiene una canción de Jackie Cheung como punto sentimental para el público cantonés) y la astronomía como punto de conexión entre los jóvenes protagonistas aportando un aire mágico.

The Wrath of Silence era uno de los platos fuertes del festival, y cumplió dejando un gran sabor de boca en el público. Este thriller seco y brutal comienza con el regreso a su villa de un minero después de conocer que su hijo ha desaparecido. Pronto entrará en contacto con un empresario del mundo de las minas, de quién está convencido está involucrado en la desaparición. El director Xin Yukun vuelve a una ambientación rural después de la excelente Coffin in the Mountain para hablar de temas como la desigualdad, el ansia de poder en la China contemporánea y la especulación en un relato silencioso como el protagonista, pero de fuerte calado más allá de los arranques de violencia que salpican la pantalla. Uno de los grandes títulos del año.

Por la noche Baaghi 2 hizo las delicias del público en una noche de India que volvía a contar con Tiger Shroff como gran reclamo por tercer año consecutivo, esta vez dejando de lado el baile de Munna Michael de la edición pasada y retomando la acción brutal de la primera entrega. Esta vez Ronnie, el soldado más peligroso del ejército de India, deberá recuperar al hijo secuestrado de su exnovia, dejando por el camino un cuantioso reguero de víctimas. Uno de los grandes éxitos de Bollywood en este año cumplió con su cometido, dejando una de las mejores noches del festival. Pero no terminaba ahí el día, y es que la sesión CAT III llenaba el Vigatà de Nunxplotation con cosplay incluido, y un corto y largometraje no apto para menores con Big Boobs Sisters: the Yellow Panties of Happiness.

Final de Fiesta y reparto de premios

Después de la larga noche del sábado, el fin de la fiesta que resulta ser en cada edición el Festival Nits de cinema Oriental llegaba con una dosis de fantasía de la mano de The Golden Monk. La adaptación china de una novela japonesa Namiya hacía que el público necesitara de algún que otro pañuelo con una historia emotiva y un Jackie Chan interpretando, por una vez, a un anciano dueño de la tienda de ultramarinos donde la magia hará de las suyas a través de una carta escrita tres décadas antes.

El concurso de cortometrajes Vicsudon! ponía junto a la proyección de Fist and Faith, una especie de versión de Crows ambientada en la China ocupada, con la lucha por la identidad propia contra los invasores japoneses como punto de partida, el punto final definitivoa esta edición, que quedaba rubricado con la entrega de premios. El jurado premió ese regreso al cine de Hong Kong de la época gloriosa de los 80 y 90 que es Colour of the Game, además de otorgar una mención al documental The Cambodian Space Project: Not Easy Rock’n’Roll. La prensa y el público por su parte coincidieron en premiar a la cinta tailandesa Bad Genius, una de las grandes sorpresas de esta edición. La organización ha destacado además la fidelidad del público en sus sesiones abiertas en la Bassa dels Hermanos, con los llenos garantizados cada noche, así como un incremento en el público que pasa por las sesiones en el Cinema VIgatà, tanto en las sesiones matinales y de la retrospectiva dedicada a Stephen Chow, como en las numerosas premieres que han pasado por la pantalla. Un año más el público ha disfrutado de un evento que se mantiene como una de las propuestas indispensables para el verano. Solo podemos empezar a contar los días hasta el comienzo de las Nits 2019.

Un reportaje de Enrique Garcelán y Víctor Muñoz

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