Festival Internacional de cine de Gijón. Día 1. Viernes 16 de Noviembre: Buscando a Wallye”

No es la primera vez que CineAsia cubre el Festival Internacional de Cine de Gijón, lo hizo cuando dedicaron una retrospectiva al singular director taiwanés Tsai Ming-Liang (con su correspondiente libro) y lo mismo cuando Shinya Tsukamoto recibió un homenaje y el certamen también editó un libro al respecto de su figura. Pero debo reconocer que aquí una servidora es la primera vez que pisa Gijón y por ende su Festival. O sea, que el primer día de un lugar y un certamen que no conoces es como si abrieras uno de los “comics” de “Buscando a Wallye, es decir, ¿dónde están los cines? ¿Dónde está la sede del festival? ¿Dónde está mi hotel? ¿Dónde se realizan las ruedas de prensa? En fin…

Después de unas horas ubicándonos y conociendo las distancias y duraciones de caminatas arriba y abajo, por fin estábamos listos para asistir a la ceremonia de inauguración en el precioso Teatro Jovellanos en pleno centro de Gijón a las 20:30h de la tarde-noche. Por supuesto, alfombra roja de artistas, invitados, personalidades…. y, con acompañamiento de una banda de rock en directo, Leticia Dolera, guapísima con su vestido largo negro (porque habíamos compartido vuelo y os digo yo que en el avión se parecía hasta a mí… ja, ja,ja) hizo aparición en el escenario del teatro para dar comienzo a la ceremonia de inauguración. Un guión certero, la desenvoltura simpática y graciosa de Leticia… la presentación del festival y todas sus secciones, además de a los jurados y a algún otro invitado (el iraní Amir Naderi, por ejemplo del que se hace una retrospectiva) se hizo amena y no hubo que lamentar bostezos…. Porque ahora nos esperaba la película inaugural: Beyond the Hills, dos horas y media de film del director Cristian Mungiu, realizador conocido en España por su anterior cinta 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días.

Sí, dos horas y media de metraje, pero os puedo asegurar que algunos cortos de esos que te tocan visionar para algún que otro festival y que duran apenas 10 minutos se me ha hecho más largo que esta precisa y maravillosa obra de orfebrería que es Beyond the Hills. De todos modos, tal como decía su director en la posterior rueda de prensa, ¿película larga comparada con qué? A mí la mayoría de partidos de fútbol se me convierten en un pequeño infierno… en fin, contra gustos no hay nada escrito. Beyond the Hills nos habla del ser humano, de su capacidad de amar y sacrificarse… y de la religión, de la mentira, del fervor por encima del bien y del mal, a través de la historia de amistad entre Alina y Voichita, que se reencuentran en un monasterio después de pasar años de separación. Con mano firme Mungiu posiciona la cámara en, a veces, eternos planos secuencia donde los personajes actúan e interactúan con el espacio. Todo está medido y estudiado hasta la saciedad en el guión y los escenarios de la película no hay espacio para la improvisación. Sin duda alguna, Cristian Mungiu se está convirtiendo en el referente y la cabeza más visible de la llamada Nueva Ola de cine rumano que empezó a emerger a principios-mediados de la década del 2.000.

En definitiva una jornada inaugural marcada por las preguntas iniciales, pero con un colofón final digno de una 50 Edición de un Festival como el de Gijón: Beyond the Hills es, sin más, una gran película.

Gloria Fernández

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