Cartelera DVD/Bluray: Documental + Corea del Norte

Alquila una familiaEste jueves de Semana Santa, la cartelera DVD/Bluray se transforma por una semana para traeros dos críticas alternativas: por un lado el documental danés Alquila una Familia, SA (englobado dentro del ciclo El Documental del Mes) que se proyecta a lo largo de este mes en toda España, y por otra parte Comrade Kim Goes Flying, película norcoreana que pudimos ver en la pasada edición del Festival de cine de Udine, y que se ha proyectado en diferentes festivales europeos. Dos críticas firmadas por Cristina González Béjar y Eduardo Serradilla Sanchis.

Alquila una Familia, S.A

País: Dinamarca. Año: 2012. Director: Kaspar Astrup Schröder. Género: Documental. Dur: 76m. Por Cristina González Béjar

El jueves 3 de Abril, tuvimos la suerte de acudir al cine Aribau Club en la Diagonal de Barcelona para disfrutar de la proyección del documental Alquila una familia S.A., el cual está dentro del ciclo “El Documental del Mes” propuesto por la cadena Balañá. Cada mes podemos ver en pantalla grande un documental que trata sobre algún tema de interés y actualidad y que nos acerca a la realidad que se vive en otros países del mundo o que intenta dar respuestas a inquietudes sociales. En este caso, se trataba de Alquila una familia S.A.: la visión de un europeo, en este caso de nacionalidad danesa Kaspar Astrup Schöder, sobre las extrañas empresas que se están creando en Japón y que están tomando una fuerza considerable en los últimos años. En un principio, Scröeder quería saber por qué los japoneses fundaban empresas cuyos cometidos eran tan extraños como alquilar perros, gatos, reptiles e incluso personas. Y la conclusión está bien clara y perfectamente reflejada en la cinta: los habitantes de Japón se sienten solos y son incapaces de decirlo, son incapaces de transmitir y compartir sus sentimientos, porque aunque los tienen, como cualquier ser humano, están tan encerrados que casi rozan el automatismo.

El protagonista y fundador de “Te Quiero Animar”, Ichinokawa, es un hombre de 44 años, padre de dos hijos y casado desde hace más de una década con su esposa que ha decidido vivir la vida de otros y que se alquila como marido, padre, hermano o jefe sustituto de quien requiera sus servicios. Cuenta con una plantilla de alrededor de 30 personas para cubrir otras necesidades: amiga, esposa, hermana pequeña, familiares en bodas, etc. Y, ¿por qué decimos que ha decidido vivir la vida de otros? Porque Ichinokawa era capaz de mostrarse como un padre emocionado en la boda de su hija (cuando lo contratan), pero incapaz de darle un mínimo de afecto a su familia. Se siente solo y desesperado, incluso con ideas sistemáticas de suicidio, pero en ningún momento reconocía esto ante sus allegados. Mostrarse débil no está permitido en la cultura japonesa. El cabeza de familia debe trabajar duro para mantener su hogar y proporcionar lo necesario. Así, lo que en un principio pretendía ser un documental sobre las rarezas niponas, acaba siendo el retrato de un hombre desesperado por un poco de afecto y atención, cuyas ilusiones son tan nimias como un simple viaje a Hawai con su familia. Un reflejo de la presión social japonesa sobre el individuo.

Muchas fueron las preguntas que se nos plantearon después del visionado de Alquila una familia S.A., que nos dejó con un sabor amargo en el paladar al ver lo difícil que para Ichinokawa se hacía el llegar a atisbar cierto bienestar personal. No es de extrañar que este documental se haya alzado como ganador en numerosos festivales tanto por su contenido, su ritmo narrativo, como por su perduración en el tiempo y en la mente de quienes lo visionan, deja huella.

Lo Mejor: Lo contundente de la realidad social japonesa: un documental tan interesante como duro.

Lo Peor: Quizá no es la película ideal para iniciar las mini-vacaciones de Semana Santa… ¿o sí?

comrade-kim-goes-flyingComrade Kim Goes Flying

País: Corea del Norte. Gran Bretaña Año: 2013. Director: Kim Gwang-hun. Intérpretes: Han Jong-sim, Pak Chung-guk, Ri Yong-ho. Género: Drama. Dur: 81m. Por Eduardo Serradilla Sanchís

Si les digo que les voy a hablar de una película que trata sobre una chica que quiere ser trapecista y acróbata, en un mundo como el actual, en el que el circo está en franca decadencia -salvo contadas ocasiones- me temo que no se sentirán muy atraídos por el tema. No obstante, si les digo que toda la historia, una suerte de cuento de hadas contemporáneo, se desarrolla en uno de los países más cerrados y autárquicos del planeta, es decir, en La República Popular Democrática de Corea (RPDC), el escenario cambia radicalmente. Pues sí, por extraño que pueda parecer, la película Comrade Kim Goes Flying se desarrolla, íntegramente, en la República Popular Democrática de Corea, sobre todo en la ciudad de Pyongyang, capital del país y centro neurálgico de la actividad económica y social del estado norcoreano.

La película es una coproducción entre Corea del Norte, Bélgica y el Reino Unido, con tres directores de cada uno de los países integrantes y tres productores, igualmente, de cada uno de los países que han logrado que este proyecto vea la luz. En este punto es interesante recalcar que dos de los productores son mujeres, Anja Daelmans –también directora- y Ryom Mi-hwa, hija de uno de los realizadores más importantes de la desconocida industria cinematográfica norcoreana, que debuta como productora después de trabajar en otras áreas de la industria. Este punto es fundamental para entender cómo Comrade Kim Goes Flying logró pasar de ser una idea emborronada en una hoja de papel, a convertirse en un cuento protagonizado por una mujer, quien vive inmersa en un mundo donde los roles están dictaminados por el partido gobernante .  Y es que la República Popular Democrática de Corea, fundada por Kim Il-sung, el eterno Gran Líder del país, está gobernada por la Asamblea Popular Suprema del Partido de los Trabajadores Coreanos, encargada de asignar las tareas que cada ciudadano del país deberá desarrollar a lo largo de su vida. Lo que pasa es que la camarada Kim Yong Mi, una disciplinada y entusiasta trabajadora, minera, como su padre, siempre ha tenido los pies un poco levantados del suelo. De niña, su madre le dijo que ella llegaría a volar y ese sueño, a pesar de trabajar enterrada en las entrañas de la tierra, siempre le ha acompañado, sobre todo tras la muerte de su madre. Por ello, cuando le llega un cambio de destino, el cual le obliga a dejar su casa y mudarse hasta la capital, Pyongyang, la camarada Kim ve la oportunidad no sólo de cumplir con sus obligaciones, sino de apostar por su sueño más anhelado, es decir, convertirse en una trapecista y acróbata famosa. Claro que los comienzos no son nada fáciles, pero una vez aceptado el reto de ser una trabajadora modelo y una alumna aplicada, la vida de la camarada Kim vivirá un desafío tras otro, antes de ver cumplido su sueño de la infancia. Y hasta aquí les contaré de una película que, aun siguiendo los cauces normales de una historia de estas características, nos ofrece la posibilidad de ver, aunque solo sea a través del objetivo de la cámara de sus directores, la realidad de un país del que muy poco se sabe.

En cuanto al trabajo de los dos actores principales Han Jong-sim –la camarada Kim- y Pak Chung-guk –un engreído trapecista- destacar que ninguno de los dos son actores profesionales, sino acróbatas y trapecistas en aquel remoto país. Quizás por eso la película es doblemente refrescante, porque sus protagonistas, en cierta medida, hacen de ellos mismos. La conclusión de todo esto es que, lo que no ha conseguido el mundo globalizado y comunicado –conocer la realidad de la República Popular Democrática de Corea- sí lo ha logrado una pequeña película.

Lo Mejor: La posibilidad de internarnos en una sociedad y cultura tan inaccesible como hermética.

Lo Peor: A nivel cinematográfico no ofrece mucho más allá de una historia de superación al uso.

   Enviar artículo en formato PDF   

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *