Your Name: más allá del anime

Solo se me ocurren dos razones por las cuales aún haya gente que no haya oído hablar de Your Name. La primera, viven en una cueva de un país lejano sin conexión a Internet ni medios por los cuales poder seguir la actualidad del mundo del cine. La segunda, creen que la animación es todavía algo para niños y prefieren que no se les relacione con tal «cosa».

Mientras que la primera es totalmente válida y respetable, siento decir que la segunda no es más que una simple excusa que deberíamos haber dejado en el pasado. Estamos en 2017 y aquello que nos priva de poder disfrutar de maravillas como lo es Your Name debería estar prohibido. Es un hecho que en 2016 se estrenó en Japón una de las mejores películas de animación jamás producidas, afirmación respaldada por sus cifras, que no han parado de superar récords, y la buena acogida tanto del público como de los críticos. Your Name ha estado en boca de todos y su estreno en España hoy 7 de abril es una fecha marcada en muchos calendarios, proyectándose a partir de hoy en un gran número de salas. Y es que Makoto Shinkai ha conseguido contarnos una historia de amor, esperanza y fantasía de la mejor manera posible.

¿Qué haríamos si nos encontráramos encerrados en un cuerpo que no es el nuestro y tuviéramos que vivir su vida? Este es el contexto en que nos sitúa el director japonés, un contexto muy recurrido en el cine pero que sigue aportando resultados excelentes e historias de lo más variadas, siendo ésta un perfecto ejemplo. Mitsuha, una chica que vive envuelta en un paisaje rural y muy alejado de la urbe, odia la monotonía de su vida y desea convertirse en un chico guapo de Tokio. Al mismo tiempo, Taki vive una vida completamente distinta en la capital, ajetreado con su trabajo a media jornada y los estudios. Los dos son completos extraños pero una noche todo cambia y, para su sorpresa, se despiertan con los cuerpos intercambiados. Aunque los primeros días empiezan siendo un caos, poco a poco se acostumbran a esa extraña ocurrencia y construyen un sistema a partir del cual pueden continuar con sus vidas sin dejar que eso les afecte. Todo cambia, sin embargo, cuando un cometa se acerca a la Tierra y las ganas de encontrarse finamente superan la lógica.

De esta manera, a través de algo más de  hora y media acompañamos a los dos protagonistas en sus vidas diarias y en su viaje para descubrir la razón por la cual sus cuerpos se intercambian constantemente. Y es que, aunque el contexto también es importante, es lo que se esconde detrás de él y la manera en que se ha llevado a cabo lo que hace especial a la película.

Your Name es indudablemente una de las obras más completas de Makoto Shinkai, sin dejar atrás películas como El jardín de las palabras o 5 centímetros por segundo, sino simplemente partiendo de ellas y evolucionando tanto emocionalmente como técnicamente. El director nos tiene acostumbrados a un cine pausado, humanista, centrado en los personajes y su evolución y la ambientación que los envuelve. Sin embargo, con Your Name va más allá e incluye aspectos que quizás carecían en sus otras historias. Mientras que mantiene esos aspectos tan característicos del director, los toques de humor hacen que se convierta en una historia mucho más llevadera y entrañable, haciéndola más cercana al espectador. El toque fantástico que aporta el cambio de cuerpos acaba viéndose como algo nada sorprendente – la manera en que encaja perfectamente en la historia hace que deje de verse como algo sobrenatural y simplemente se convierta en una magia presente durante toda la película–.

Esta magia se ve complementada por unas paletas de colores que acaban haciendo que creas respirar el mismísimo aire puro de Itomori o el delicioso aroma de las cafeterías de Tokio. Minuciosamente cuidadas y aplicadas con precisión,  acompañan unos diseños al detalle y unos paisajes asombrosos que parecen más fotos que ilustraciones en determinados momentos. Makoto Shinkai lo sabe y lo aprovecha al máximo, creando escenas e instantes mágicos y vivos que dejan a uno con la boca abierta. La banda sonora, creada por el grupo japonés RADWIMPS, le da un toque más anime y dinámico a las escenas y deja al espectador con un escalofrío constante durante toda la película, sea en los momentos tranquilos y místicos como en los más emocionantes. Todos los elementos, excepcionales por sí solos, conforman una película sólida en todos los sentidos al complementarse de manera natural.

En definitiva, el director ha conseguido crear una historia dulce pero dinámica envuelta de elementos visuales que hacen imposible despegar los ojos de la pantalla ni siquiera por un segundo. Los personajes, jóvenes y curiosos, representan la esperanza que Makoto Shinkai ve en la juventud y las ganas de luchar por aquello que uno desea y cree que es lo correcto. El director sabe darle un gran giro a una historia que parte de un concepto casi abusado y de unos personajes que podrían parecer estereotipados, aportándoles un gran fondo y llegando a un final melancólico y profundo que deja al espectador con un vacío en el corazón, lleno de esperanza al mismo tiempo. Si tuviera que definir en pocas palabras la película, quizás me decantaría por completa, visualmente maravillosa y emocionalmente mágica. Y es que si definitivamente aún queda gente que no ha oído hablar de Your Name, espero de todo corazón que cierren los ojos, abran su mente y se dejen envolver por la tierna magia que envuelve la última obra del director japonés. Citando la película, todos siempre sentimos “la sensación de que estamos continuamente buscando a alguien, o alguna cosa”. Y quizás esa cosa sea Your Name.

Por Aida Salrach Sánchez

 

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