Snowpiercer: Ejercicios de supervivencia en un tren que circula en un futuro distópico.

 “Cuando leí por primera vez el cómic, lo primero que me llamó la atención fue el espacio cinematográfico único de un tren. Cientos de piezas de metal en movimiento como una serpiente viviente, transportando a personas que reptan en su interior. Me sobrecogió el corazón. Y estas personas luchando unas contra otras. No había igualdad en ese Arca de Noé que contiene a los últimos supervivientes, al estar divididos en vagones…”Bong Joon-ho

De la mezcla de un director surcoreano de renombre como Bong Joon-ho y un cómic de ciencia ficción post-apocalíptico tan apasionante y estimulante como Snowpiercer solamente podíamos esperar un resultado tan eficaz como brillante. Y desde luego la adaptación de este cómic francés de diseño a la gran pantalla por parte del realizador de obras maestras incontestables como The Host, Memories of Murder o Mother no deja para nada indiferente.

Snowpiercer_9¿Por qué no hay que perderse Snowpiercer?

Los entendidos  no han tardado en afirmar que la película supera con creces el cómic en el que se basaBong Joon-ho descubrió la existencia de la novela gráfica firmada por Jacques Lob y Jean-Marc Rochette titulada originalmente “Le Transperceneige” en una tienda de cómics cerca de la Universidad Hongik en invierno de 2005, y desde que tuvo la oportunidad de leerlo, en su cabeza comenzó a fraguarse la idea de cómo podría convertir en material filmado una historia como la que se nos plantea: la peripecia de un tren que serpentea indefinidamente por una Tierra que no es más que una gran superficie helada. Concentrados en el tren como última posibilidad de supervivencia, la humanidad se encuentra fragmentada entre los coches de delante, reservados a las clases más pudientes, y los vagones de ganado situados en la parte trasera, donde se hacinan a los más pobres. Manteniendo la base de la novela gráfica original (un hombre tratando de derrocar todos los vagones del tren para poder llegar al motor, impulsado por un gurú misterioso), el cineasta aparta los pasajes más suaves y menos estimulantes de la obra escrita y nos regala una auténtica sacudida en forma de ejercicio de acción trepidante y frenética que no decae en ningún instante.

Snowpiercer trailer 4-Una puesta en escena explosiva. La gran fuerza que llena de ímpetu esta producción tiene su mejor baza en la inventiva de su puesta en escena. Las variaciones de tono mientras se avanza por los vagones son infinitas y constituyen un auténtico desafío visual. Se cambia de registro sin previo aviso, pasando de manera vertiginosa de un espacio melodramático a otro de vibrante acción, todo enmarcado en un trabajo de diseño de producción apabullante, obra del checo Ondrej Nekvasil, cuyo trabajo más conocido hasta el momento fue el llevado a cabo para Neil Burger en El ilusionista (2006). Las diferentes gamas y marcos donde transcurre el grueso del desarrollo argumental remiten a obras de culto instantáneo como Cube, de Vincenzo Natali o El castillo ambulante, de Hayao Miyazaki. La prisión, la cola (basada en la imagen de los suburbios que existen en las ciudades), el suministro de agua, el invernadero, la piscina, la clase, la habitación de invitados y las secciones del motor, con sus diferentes usos y concepciones, en función del viaje del protagonista.

Snowpiercer_4Batallas campales increíbles. El punto culminante de la película radica en sus estimulantes y excitantes escenas de acción, sobre todo en dos grandes escenas de lucha cargadas de un virtuosismo impresionante. La primera se trata de un largo travelling que remite en su concepción a aquella maravillosa e inolvidable escena del martillo en OldBoy (no en vano Park Chan-wook ejerce en este film labores de producción ejecutiva) y en la que los rebeldes pelean contra unos milicianos armados con hachas y demás armas blancas. Bong Joon-ho coreografía toda la secuencia con una habilidad digna de elogio. La segunda contienda emblemática tiene lugar en una sauna que transforma a los combatientes en extraños depredadores primitivos. El montaje con constantes planos cortos ayuda a crear una sensación de creciente asfixia. Simplemente espectacular.

Un elenco actoral que quita el hipo. El contexto y la trama de Snowpiercer (Rompenieves) resulta universal, y cuenta con un impresionante reparto de estrellones a bordo quienes encarnan a los últimos supervivientes de la raza humana: encabezando el cartel tenemos al nuevo héroe de Hollywood Chris Evans (Marvel Los Vengadores, Capitán América: El primer vengador), secundado por actores y actrices de la talla de Ed Harris (Pollock, Una mente maravillosa), John Hurt (V de Vendetta, Alien, el octavo pasajero), Tilda Swinton (Moonrise Kingdom, Las crónicas de Narnia), Jamie Bell (Billy Elliot, Al borde del abismo), Song Kang-ho (The Host, Secret Sunshine)y Ko Ah-sung (Una vida nueva).  

guia.inddAlgunos datos a tener en cuenta.  El periodo de preproducción de Snowpiercer duró un año y tres meses, incluidos nueve meses en Corea y cuatro meses más en la República Checa. Un total de setenta y dos jornadas de rodaje a lo largo de tres meses agrupó a doscientos miembros del reparto y del equipo técnico de diversos lenguajes y culturas como Corea, Estados Unidos, Gran Bretaña y República Checa.

Los miembros del equipo coreano, acostumbrados a trabajar en horarios irregulares o toda la noche, se quedaron perplejos ante los compañeros de otros países, que eran muy estrictos al no trabajar más de doce horas cada día y parar a la hora exacta para el almuerzo diario. A su vez, todos quedaron perplejos ante los detalladísimos storyboards diarios, así como por el sistema de montaje de las escenas rodadas en el plató unos momentos antes, supervisadas de forma inmediata.

Bong Joon-ho se maravilló con la majestuosa vista del Queen Elizabeth, el famoso barco crucero, cuando estaba en Australia promocionando el estreno de The Host. Por tanto, diseñó un “tren crucero de lujo” con todas las características de un barco pero establecido sobre unas vías. Tres artistas conceptuales, incluyendo a Jang Hee-chul, el diseñador de la mítica criatura de The Host, trabajaron juntos en la construcción del gigante de hierro, incluso antes de que se escribiera el guión. El tren tenía que tener al menos cuatro largos compartimentos para mostrar a los pasajeros de la sección de cola en su carga inicial, por lo que se escogió el Estudio Barrandov de la República Checa, al tener el set más largo de Europa, de 100 metros.

En definitiva, Snowpiercer es todo un espectáculo visual para el espectador, que no debería perderse ver en pantalla grande.

Ficha Técnica: País: Corea del Sur-USA-Francia-República Checa. Año: 2013. Dir: Bong Joon-ho. Guión: Kelly Masterson, Bong Joon-ho. Intérpretes: Chris Evans, Jamie Bell, Tilda Swinton, John Hurt, Song Kang-ho. Género: Acción-Ciencia Ficción. Dur: 126 min.

Por Francisco Nieto

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