¿Quién es Feng Xiaogang?

El palmarés de la última edición del Festival de San Sebastián sorprendía a la crítica al convertir en gran ganadora de la Concha de Oro al mejor film y la Concha de Plata a la mejor actriz a Yo no soy Madame Bovary, una película a la que no habían prestado demasiada atención en sus artículos, más allá de reflejar su peculiaridad formal (ese juego de formatos dominado por la forma circular en la que se desarrolla la acción) y su crítica a la burocracia china. A pesar de la importancia de su director Feng Xiaogang en la historia del cine chino reciente, no es un gran conocido en occidente. Sus films no suelen pasar por los grandes festivales europeos, pero sería tan difícil encontrar a algún ciudadano chino que no le conozca, como encontrar a un norteamericano que no sepa quién es Steven Spielberg, con el que se le suele comparar. ¿Quién es este “Spielberg chino”?

Aprovechamos el estreno en cines este viernes 10 de marzo de su último y laureado trabajo para adentrarnos en la filmografía del padre del blockbuster chino, convertido en uno de los directores de referencia para una nueva generación de autores al ir siempre un paso por delante de sus coetáneos.

Inicios…tardíos

Nacido en 1958, por su edad Feng Xiaogang podría formar parte de los directores de la Quinta Generación, pero su carrera artística no parecía encaminarle a que tomase el puesto de director, al cambiar el diseño de producción de las obras de teatro de sus comienzos para escribir guiones en series de televisión. Aunque su film debut tuvo lugar en 1994, su carrera daría un salto con su segunda película, The Dream Factory, una comedia que se convirtió en el film más taquillero de 1997 en China y el primero en reportarle premios como el ´100 Flowers´ (algo así como los Oscar locales) al mejor film debut. Con este film Feng trasladó a la Mainland un concepto que en Hong Kong funcionaba de manera excelente desde hacía muchos años, el de las comedias de Año Nuevo Lunar, que atraían a los espectadores aprovechando los días festivos. La película es una muy divertida comedia protagonizada por el que se convertiría en su actor fetiche, Ge You, junto al propio Feng y la que se convertiría en su esposa, la actriz Xu Fan, interpretando a una troupe de actores cuya empresa se dedica a cumplir la fantasía de sus clientes, creando escenarios y situaciones a medida de las necesidades, ya sea recrear un campamento de la Segunda Guerra Mundial para que su cliente se convierta en el general Patton, o una villa de una dinastía pasada, donde el cliente pueda sufrir como los criados de la época.

El director repetiría dentro de este subgénero en los años siguientes con títulos como Be There or Be Square o Sorry Baby, cambiando hacia el drama sobre la deconstrucción de la pareja en Sigh y Cell Phone(en la que destacaba una joven Fan Bingbing en su primera colaboración juntos), ambas con un personaje de tinte casi autobiográfico entre dos mujeres, la esposa y la amante; en la primera un guionista de tv, en la segunda, un presentador del programa más popular. Apenas un par de años antes el propio Feng se había divorciado de su primera esposa. Entre ambas llegaría el único film del director que se ha distribuido en España hasta ahora, El funeral del jefe, otra comedia con el cine de por medio y dos viejos rockeros de Hollywood como Donald Sutherland y Paul Mazursky acompañando al insustituible Ge You. Si la obra de Feng se caracterizaba por algo hasta ese momento era por el retrato paródico de las grandes ciudades en una sociedad cambiante, en la que el dinero de los grandes hombres de negocios comienza a hacerse ostentoso y la especulación urbanística una fuente de riqueza. Aquí la parodia va más allá, convirtiendo el film en una sátira del consumismo agresivo de occidente (de la MTV a Coca-Cola), pero también del mundo del cine y los directores de renombre, como él mismo (nota: el guión es del propio director) o especialmente Zhang Yimou, que por entonces protagonizaban conocidos anuncios en televisión.

A por las grandes producciones…

La ambición por realizar producciones de mayor envergadura marcarían los siguientes proyectos del director, buscando crear en el resurgente cine chino productos comerciales de calidad y técnicamente sofisticados. La primera de ellas sería A World Without Thieves (2004), un título irónico para una película sobre un puñado de ladrones dispuestos a hacerse con el botín (todos los ahorros) que un incauto lleva en los bolsillos en un trayecto de tren. La superestrella de Hong Kong Andy Lau protagonizaría el film recién salido del éxito de La casa de las dagas voladoras de Zhang Yimou, casi superando su éxito en una película entre el suspense, el romance, y los engaños entre timadores. Con la segunda película de esta tanda, The Banquet, Feng probaba suerte en el drama histórico con una producción de nuevo muy ambiciosa y la presencia de la actriz más popular del momento, Zhang Ziyi, en una adaptación de Hamlet nada menos, repleta también de traiciones y mentiras. El plato fuerte llegaría en 2007 con Assembly, un drama antibelicista en el que retrata, al más puro estilo de Spielberg en Salvar al soldado Ryan o la coreana Taegukgi/Lazos de guerra, una historia de fuerte carga emocional con un tono realista, ambientada en la Guerra Civil china de la segunda mitad de los años 40. El film tuvo un gran éxito de público y crítica, dando un empujón a la carrera de varios de sus protagonistas como Zhang Hanyu (SPL2), Deng Chao (The Mermaid) o Liao Fan (Black Coal, Thin Ice).

Xiaogang tomaría un respiro con una comedia romántica que se convertiría en su film de mayor recaudación hasta la fecha, If You Are the One protagonizada por una inesperada pareja formada por Ge You y Shu Qi, rodando la secuela del film tras su siguiente y más ambicioso todavía proyecto, Aftershock. Ambientada en el gran terremoto que sufrió en 1976 la ciudad de Tangshan, una de las peores tragedias del país, la película pasa del cine de catástrofes de su primera parte, en la que vemos como una niña pierde a su familia cuando éstos la dan por muerta al quedar atrapada bajo los escombros, al melodrama en el que curar las heridas del pasado, al mostrar a esa niña, ya convertida en el presente en madre, como voluntaria tras el terremoto de Sichuan en 2008. El film fue de nuevo, no solo un gran éxito, sino la primera producción china rodada en IMAX, un formato que a partir de entonces se convertiría en uno de los preferidos por el público local. De nuevo, el director iba un paso por delante.

Feng volvería a pisar terrenos históricos más pantanosos todavía en Back to 1942, que retrata la hambruna que sufrió la provincia de Henan en el año del título, uno de los puntos más trágicos de la historia del país al perder la vida entre dos y tres millones de personas. Una vez más una producción ambiciosa al servicio del drama histórico en la que el recuerdo de la catástrofe debe servir como reflejo a la memoria histórica, en este caso acompañada de dos estrellas de Hollywood como Adrian Brody y Tim Robbins, en un film que quizás no llegó a emocionar tanto a los espectadores como el director esperaba, pero que desde luego volvió a llenar las salas. Siguiendo su ritmo de los últimos años el director volvía a la comedia después de la tragedia con Personal Tailor, en la que regresaba al planteamiento de su segundo film, Dream Factory, contando de nuevo con Ge You para liderar la troupe de actores capaces de recrear los sueños de sus clientes, aunque ahora en la China de las grandes fortunas. Llegó a los cines chinos en las navidades del 2013, rompiendo récords en su estreno.

Y por fin a competición en un festival internacional

Desde que debutó como director, Feng ha compaginado el ponerse detrás de las cámaras con hacerlo delante como actor, habitualmente en forma de cameos para amigos como Jiang Wen o Andy Lau, aunque también había protagonizado Father, un guión suyo rodado por su antiguo maestro en el mundo de la TV, Wang Shuo, que tras problemas con la censura pudo verse en Locarno en el 2000. En 2015 sin embargo protagonizaría la que es la película de mayor éxito de su carrera, por desgracia para él dirigida por otra persona, Guan Hu. En Mr. Six se transforma en el espíritu de la vieja yakuza, al interpretar a un veterano  “protector“ de un barrio de Beijing, que se verá involucrado con una nueva banda de jóvenes criminales formada por niños ricos con ganas de ser rebeldes. El film, que se pasó con éxito por el pasado Festival de Sitges, le valió un premio Golden Horse al mejor actor que desde luego le faltaba en su carrera.

Y así llegamos a Yo no soy Madame Bovary, con la que parece que Feng inicia una nueva etapa en su carrera. Entre la comedia paródica y el drama, el director refleja la burocracia del estado a través de una historia pequeña, un simple divorcio, en la que vuelve a contar con Fan Bingbing, ahora ya como protagonista en sin duda uno de sus mejores papeles, dando vida a esa mujer que quiere la justicia que el estado, con más ganas de cerrar carpetas que de llegar a la verdad del asunto, le niega. Técnicamente el director da otro paso adelante, gracias a ese juego de formatos a través del que vemos la acción (cuando ésta se sitúa en el pequeño pueblo, la vemos en formato circular; en la capital, en cuadrado), así como en la paleta de colores con la que juega más que en ninguna otra de sus películas. Jia Zhangke apreció tanto la valía técnica como la del retrato social siendo parte del jurado en el pasado Festival de San Sebastián, apoyando el film para que se llevara una merecida recompensa.

Veremos qué nos tiene preparado el director en sus próximos proyectos. Lo único que tenemos claro es que, seguro, seguirá marcando tendencias.

 

Por Víctor Muñoz

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