¿Quién es Bong Joon-ho?: Entre la ficción y la realidad (Parte 1)

Bong Joon-ho cautivó a muchos espectadores con sus tres últimos films convertidos, algunos en blockbusters, otros en objeto de deseo de la prensa especializada. Sus dos primeras incursiones cinematográficas recibieron el beneplácito tanto de crítica como de público y su tercera (The Host) supuso, en su momento, el mayor éxito en la historia del box office coreano, además de conseguir premios en festivales internacionales y una venta masiva a extranjero (incluida España donde se estrenó). Pero, ¿a qué se debe un triunfo tan grande de un director con un bagaje tan escaso? Intentemos descifrar ‘el secreto de su éxito’.

Bong1De la sociología al cine…

Nacido en 1969 Bong Joon-ho no se encaminó desde un principio hacia la dirección de cine sino que empezó por graduarse en la Universidad de Yonsei con una licenciatura en sociología (carrera que según él la pasó casi toda sin asistir a clases porque estaba en el cine viendo películas). Bong dirigió sus primeros escarceos con las cámaras con White Man en 1993 rodado en 16 mm y ganó un premio en el Shin-young Youth Movie Festival, y con Memory within the Frame en 1994. Admirador de las películas de género hollywoodienses y más tarde del cine de autor con Hou Hsiao-Hsien, Edward Yang o Shohei Imamura a la cabeza, cuando terminaba sus estudios en la Academia Coreana de Cine y como proyecto de final de carrera, dirigió Incoherente, una comedia negra donde ya empezaba a ser crítico con la sociedad con su especial y único sentido del humor. Este trabajo fue invitado a participar en diferentes festivales y el nombre de Bong Joon-ho empezaba a sonar en los círculos cinematográficos. Después de trabajar como asistente en la dirección del director Park Gi-yong en el film Motel Cactus, comienza su carrera como director de largometrajes en el 2000 con Barking Dogs Never Bite, una comedia negra sobre un profesor universitario en paro que comienza a secuestrar y matar a los perros de sus vecinos porque éstos no paran de ladrar y de molestarle. Pero todavía su especial sentido del humor no era entendido, por lo que su primer film no arrasó en taquilla, pero sí le brindó a atención de la crítica. Su segunda realización Memories of Murder/Crónicas de un asesino en serie (2003), la historia de dos policías muy diferentes investigando los crímenes de un asesino en serie, sí se convirtió en la película más vista por el público coreano el año de su estreno, además de ser laureada en los diferentes festivales por donde pasó. En 2004 decide flirtear con las nuevas tecnologías digitales y desarrolla Influenza, un capítulo dentro del proyecto Digital Short Films by Three Fillmakers. Y luego llegó The Host (2006), con la que Bong Joon-ho rompió moldes y se convirtió en la película más taquillera de la historia del cine de su país. Con Mother, también editada en nuestro país, Bong siguió recogiendo halagos de crítica y público, además de recoger premios por todo el muno. Pero además de la dirección, Bong firma la mayoría de sus propios guiones, a parte de escribir los scripts de otros films como Phantom: the Submarine en 1999 o Antarctic Journal en 2005. Ciertas obsesiones, así como temas, situaciones, personajes, etc. son recurrentes en los trabajos de este director. Veamos algunos.

19-19171-the-hostLa acción: rompiendo la cotidianeidad

Una familia o unos amigos viendo la tele, gente comiendo o compartiendo una velada cantando en el karaoke, personajes durmiendo en su domicilio… Todas ellas son escenas que se repiten como moldes en las películas de Bong Joon-ho… y todas ellas siempre son interrumpidas por algo ¿fantástico? Una criatura monstruosa ataca Seúl, un asesino en serie hace estragos en un pequeño pueblo, los perros de un barrio residencial desaparecen misteriosamente, el asesinato de una adolescente que altera las vidas de los vecinos… Estos son los sucesos que sirven de punto de partida en los films de Joon-ho. En todos, hay algo no muy habitual de ver, y en el caso de The Host, es del todo increíble y fantástico. La aparición de un suceso atípico trastoca la tranquilidad de los personajes, en grados diversos. En Barking Dogs Never Bite la desaparición de los perros trastoca de diferente manera a los personajes: para el profesor universitario en paro se trata de deshacerse de una molestia, que se convierte en preocupación, cuando el perro de su mujer desaparece; para la joven oficinista, descubrir al asesino de perros es la oportunidad esperada para hacer con su vida algo diferente; y para la señora mayor, encontrar a su mascota será una cuestión de vida o muerte. Las muertes de Memories of Murder se convertirán  en el revulsivo que chocará con lo cotidiano de los personajes: a los policías les crearán confusión y frustración, mientras que a los habitantes del pequeño pueblo les embarga el miedo y la impotencia. En The Host la transición entre banalidad y situación crítica es la más brutal de las tres, ya que se produce en un escenario de masacre saldándose en un secuestro, el de la pequeña Park Hyun-seo. Y siguiendo con la brutalidad, en Mother, la sencilla y rutinaria vida de una madre y su hijo (con ciertos problemas de retraso mental) se romperá cuando aparezca el cuerpo de una joven muerta y el chaval sea acusado de homicidio. La vida de la madre se trastocará de tal manera que hará todo lo posible por inculpar a su hijo…aunque para ello tenga que hacer «cosas» que no debería…

Bong2Los escenarios:  de túneles, sótanos y espacios abandonados…

Los escenarios utilizados por Joon-ho son lugares apacibles, comunes, familiares, donde, en un momento dado, acecha la inestabilidad, el miedo y el desconcierto. Así, la acción de The Host se desarrolla en las inmediaciones del río Han, un lugar de paseo para los coreanos, convertido poco después en el escenario de una masacre perpetrada por un monstruo; en Memories of Murder, el apacible pueblecito de campo se convertirá en un espacio incontrolable cuando los cadáveres de jóvenes mujeres empiecen a aparecer; o en Barking Dogs Never Bite, en la que Bong Joon-ho transforma un edificio vulgar de apartamentos en un verdadero laberinto, donde se realizan persecuciones por los pasillos, donde se camufla un asesino de perros y en cuyos sótanos se esconde un posible “fantasma”; y, por último, en Mother, donde un modesto barrio de trabajadores se convertirá en el lugar del crimen y en sus espacios públicos y abandonados tendrá lugar la búsqueda e investigación, tanto por parte de la policía como de la madre del acusado. Callejuelas, solares abandonados, sótanos… Y ése es otro de los lugares comunes y recurrentes en la filmografía de Bong Joon-ho: los subterráneos. En sus films se esconden secretos poco tranquilizadores o, diríamos, poco gloriosos en los subsuelos: es en los túneles del río Han donde la criatura de The Host se esconde y donde lleva a sus presas; es en el sótano de la comisaría de policía donde se tortura a los sospechosos; y es en los sótanos del inmueble de Barking Dogs Never Bite donde se producen escenas inconfesables como encerrar y cocinar perros.

A Bong Joon-ho también le entusiasman los lugares estrechos, donde los personajes no puedan a penas moverse… Pero, al contrario de lo que pueda parecer, es en esos lugares donde los protagonistas de sus películas se encuentran a salvo y se sienten seguros: como la especie de trastero-tienda donde viven los protagonistas de The Host y donde los vemos pasar sus mejores momentos; como también el pequeño almacén de Barking Dogs… donde las dos jóvenes amigas pasan sus ratos de ocio. Es fuera de esos lugares donde los personajes se sientes desvalidos y solos.

Bong3También, los personajes de Bong Joon-ho son a la vez conducidos a una especie de partida de caza donde ellos mismos, son a la vez cazadores y presas. En el film donde se acentúa más esto es en The Host, donde la familia Park es a la vez víctima de la persecución policial y del ejército, y cazadores del monstruo depredador que ha secuestrado a la pequeña niña. La persecución al asesino en serie por los policías en Memories of Murder es también antológica. El escenario del film parece un coto de caza, una caza al hombre donde la presa se revela particularmente inalcanzable. Además, los policías son también acosados por la prensa y por la población, quienes están cansados de los abusos de poder por su parte. En Barking Dogs…, el profesor parado inicia su caza particular a los perros, mientras que la joven oficinista se transforma en una especie de ‘justiciera’ para perseguir a su vez al asesino de perros de su barrio. En Mother, la madre del joven acusado de homicidio se convertirá en cazador: hasta que no logre dar con el verdadero culpable del asesinato de la joven y conseguir salvar de la cárcel a su hijo; pero a la vez, se convierte en víctima si se acerca demasiado al verdadero asesino…

Un reportaje de Gloria Fernández

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