La cámara de Claire: el reencuentro entre Hong Sangsoo e Isabelle Huppert

En un momento de La cámara de Claire el personaje de Isabelle Huppert le explica a su nueva amiga interpretada por Kim Min-hee algo parecido a que su pasión “es tomar fotografías porque la única manera de cambiar las cosas es volver a mirarlas despacio”. La frase entronca perfectamente con el cine del director Hong Sangsoo, en el que la reflexión con tintes autobiográficos se ha convertido en uno de los contextos más habituales de su filmografía reciente. El ganador de la Concha de Plata al mejor director por Lo tuyo y tú regresa a nuestros cines el viernes 13 de junio de nuevo de la mano de La Aventura, con uno de sus films más accesibles y ligeros, casi un divertimento que en manos del coreano siempre resulta en un pequeño oasis cinematográfico, que además sirve como reencuentro  entre el director y una de las grandes divas del cine francés, Isabelle Huppert.

La primera experiencia de Isabelle Huppert con Hong Sang-soo se produjo en el largometraje En otro país, un proyecto que llegó como un suspiro. Tras conocerse en una retrospectiva que la Cinemathèque francesa dedicaba al director coreano, ella realizó el trayecto inverso al viajar hasta Seúl para inaugurar una exposición de fotos en las que servía como modelo. En este segundo encuentro Hong le pidió que protagonizara su siguiente película. Tras varios emails y llamadas en los que el director le explicó a grosso modo los tres papeles que interpretaría, Huppert se presentó de vuelta en Corea, con la maleta repleta de ropa para vestir a sus personajes, ropa que el director seleccionó rápidamente. El método de trabajo en los rodajes del director, que escribe las escenas a rodar en el día a primerísima hora entregando el guión a los actores al comienzo de la jornada, dejó encantada a la actriz, que encontró las dificultades propias de comunicación con sus compañeros de reparto y el mismo Hong que sus personajes sufrían en la película. Tuvo que memorizar el final de sus frases fonéticamente para saber cuándo dar las réplicas en esas tres pequeñas historias en apariencia simples, pero que guardaban un completo repaso a los estados emocionales, desde el deseo a la soledad o la desesperación.

Igual que cuando se conocieron, en La cámara de Claire se giran las tornas: es el director el que fue acogido por la actriz en su país, Francia. La película se rodó coincidiendo con el Festival de Cannes de 2016, y puede que sea la película más rápida que haya rodado el director: dos días antes de comenzar el rodaje se plantó en la pequeña población de la Costa Azul, sin apenas notas previas más allá de algunas ideas, pero pudo encontrar las localizaciones necesarias, rodó el material en nueve escasos días y lo montó en otra jornada. Menos de dos semanas y La cámara de Claire ya estaba lista… casi podría haber entrado en el propio Festival durante aquel mismo año, pero lo hizo en la siguiente edición de Cannes en Sección Oficial fuera de competición. Huppert, que se encontraba en el festival presentando la Elle de Paul Verhoeven, interpretaba en este caso a un personaje mucho más distendido de los que nos tiene acostumbrados, una profesora que está de viaje, acompañada de una cámara de fotos con propiedades muy particulares. Y sí, volvería a tener que utilizar su propia ropa. Así lo explica: “Hong Sangsoo me pidió que llevara mi maleta, la abrió y miró los colores. En cinco minutos, simplemente dijo: “esto, esto y esto” y combinó colores con un pequeño bolso azul, un sombrero y una pequeña chaqueta amarilla. Era el chubasquero que llevaba el día que me bajé del avión. Parecía una pintura. Le encantaba mi atuendo, le pregunté si no quería que me cambiara y me dijo que no, que quería que siguiera igual. Quizás le gustaba porque estaba ahí fuera con mis colores brillantes y era diferente al resto de la gente”. El personaje de Huppert destaca sobre los demás comenzando desde ese elemento, el vestuario: mientras el resto de personajes viste con tonos oscuros o apagados, Claire pone el color, y también la magia.

La actriz ha vuelto a disfrutar de la manera de rodar del coreano, y aunque parece pura improvisación, todo está calculado, aunque deja margen para introducir en el guión elementos repentinos. Lo refleja en esta anécdota sobre el origen de una de las escenas de la película: “La forma de trabajar de Hong Sangsoo es ver los elementos que hay e incluir los que le conviene, tiene una capacidad increíble para hacer esto. Si trabajas con otra persona, lo más probable es que esté escrito en el guion que hay un perro. En este caso no. El perro estaba ahí y lo aprovechó. De repente había un sentimiento de paz e inocencia, una presencia cariñosa. El perro pertenecía al dueño del restaurante donde rodábamos”. No sería de extrañar que los caminos de Hong Sangsoo e Isabelle Huppert volvieran a cruzarse. Solo queda por adivinar en qué continente lo harán.

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