Importante presencia asiática en el Festival de Sundance 2013

El pasado 27 de Enero se clausuró el Festival de Cine de Sundance 2013, uno de los principales festivales de cine independiente, celebrado en Utah. En él hemos podido apreciar una potente presencia del continente asiático. Las producciones americanas de Fruitvale y Blood Brother se llevan los mayores galardones del Festival, Mejor Película de Ficción y Mejor Documental americanos (respectivamente), seleccionados tanto por el jurado como por la audiencia. Pero también tenemos tres películas asiáticas premiadas. La coproducción entre Estados Unidos y Filipinas Metro Manila se lleva el galardón Audience Award: World Cinema Dramatic (otorgado por la audiencia a la mejor película dramática de cine proveniente del resto del mundo). Este film narra la historia de Óscar Ramirez (Jake Macapagal) y su familia, que abandonan la vida en los campos filipinos para buscar una mejora en la capital, Manila. Allí Óscar deberá superar los peligros de su nuevo trabajo en una compañía de camiones blindados para poder sustentar a su familia, y hacer frente a la ola de corrupción que se vive en la gran ciudad. El director, Sean Ellis, nominado anteriormente para los BAFTA y  los Oscar, nos trae con Metro Manila un thriller cargado de drama y emociones, que podrá verse en unos días en el Mercado de Cine de Berlín.

A River Changes Course¸ coproducción entre Estados Unidos y Camboya, se lleva el galardón World Cinema Grand Jury Prize al Mejor Documental. Kalyanee Mam, directora también de Inside Job, documental ganador de un Academy Award, nos muestra en este caso el daño que ha conllevado el rápido desarrollo de su país, Camboya, tanto al medio ambiente como a los habitantes. Debido a esto, mucha de la población rural no ha tenido más remedio que abandonar la agricultura y buscar trabajo en las fábricas de Phnom Penh. Kalyanee Mam nos muestra las vidas de algunos de estos habitantes a lo largo de dos años, acercándonos a su día a día y a las dificultades por lograr su supervivencia.

La película coreana Jiseul también ha sido galardonada con el World Cinema Grand Jury Prize, esta vez en la categoría de Mejor Película Dramática. En este film en blanco y negro, O Muel vuelve a centrar la historia en la isla coreana de Jeju, su lugar de nacimiento. El director nos habla sobre un grupo de gente que ha de esconderse (en terribles condiciones) para sobrevivir a la masacre de Jeju de 1948, época en la que se ambienta esta película. La guerra fría que se vive en Corea tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial es el preludio de una absurda ley impuesta por las tropas americanas que determinaba que todo aquel coreano que se encontrara más allá de 10 kilómetros de la península coreana era considerado un comunista. O Muel se centra en mostrarnos los sentimientos de esas personas: su fuerza, su esperanza y su miedo. Jiseul tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Busán, y tras su pase por Sundance también se ha visto en el Festival de Rótterdam.

También encontramos presencia asiática, en cuanto a la temática se refiere, en la película ganadora del Directing Award al mejor documental americano, Cutie and the Boxer, que narra la historia de amor entre dos artistas japoneses, Ushio y Noriko Sonohara, que se conocieron y casaron en Nueva York; y en la producción británica The Summit, ganadora del Editing Award: World Cinema al mejor documental, donde asistimos a la escalada al K2, en el Himalaya. Además, el doble-galardonado documental de Blood Brother nos transporta a un orfanato para niños infectados por el VIH en India, haciendo que la presencia de Asia en el certamen no se limite únicamente a las tres producciones asiáticas galardonadas que hemos comentado.

Por nuestra colaboradora Iris de la Fuente

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