Festival Nits de cinema Oriental: El cine indio y chino grandes triunfadores de las Nits

El viernes comenzaba con un almuerzo para profesionales y acreditados en el Seminari de Vic por cortesía de Osona Turisme, acompañado por una visita guiada al Castell de Montesquiu. Después de tomar fuerzas probando los deliciosos productos de la tierra nos dirigimos al Vigatá para disfrutar del primer film del día, la animación china The Wind Guardians. La fantasía se une a la comedia en esta historia sobre un joven ciego que se gana la vida vendiendo falsificaciones y que terminará involucrado en una lucha entre el bien y el mal. El film, divertido aunque quizás con unos localismos a los que el público occidental aún no está acostumbrado (en comparación a por ejemplo los de la animación japonesa), es una nueva prueba de los pasos agigantados que ha dado la animación del Mainland en los últimos años. Técnicamente es más que correcta a pesar del desajuste de calidad entre las texturas y movimientos entre los personajes humanos y el resto de criaturas, como los extraordinarios leones demoníacos del film.

El final de la retrospectiva Thai Action! lo puso Bangkok Knockout, un festival de golpes imposibles de la mano de Panna Rittikrai en un film con un guión tan mínimo que se describe con una sola frase: un grupo de stunts se ve atrapado en un edificio por un grupo de apostadores ilegales que pondrán precio a sus vidas. Poco importa que esta vez no haya una gran estrella que lleve la voz cantante, ya que el ritmo implacable de escenas de acción entra en un crescendo en el que cuando el espectador empieza a mirar el reloj, aparecen en escenas los stunts más peligrosos y alocados.

Por la tarde Vincent Zhao se volvía a poner la ropa de Wong Fei-Hung en el estreno mundial de Once Upon a time in China: Warriors of the Nation. El maestro de las artes marciales volverá a salvar a su país de a influencia japonesa malbaratando los planes de una nueva secta que pone en jaque al gobierno local. Sabor a clásico para esta nueva aventura de la saga, con buenas coreografías de acción y un protagonista que encaja perfectamente con el personaje. No falta ese punto nacionalista imprescindible, y aquí el epílogo es un cántico a la unidad de China.

No es casualidad que Andhadhun se terminase llevando dos premios del festival, el del público y el jurado exaequo. Esta comedia negra/thriller procedente de India ya dio la sorpresa en su país, convirtiéndose en uno de los trabajos más premiados del año y con un excelente resultado en taquilla. La historia protagonizada por un pianista ciego que terminará involucrado en un relato criminal guarda tantas sorpresas que, contra menos se sepa de su argumento, mejor. Queda más que recomendada este film que se basa en un cortometraje francés, protagonizada por el actor de moda Ayushman Khurrana, Rhadika Apte y Tabu.

La noche coreana llevaba hasta la Bassa Ciudad sin ley (The Outlaws). Más acción criminal, aunque esta vez con todo el sabor del país del kimchi, con un duelo extraordinario entre el gran (en todos los sentidos) Ma Dong-seok y Yoon Kye-sang. La película nos lleva atrás unos años, para narrarnos la auténtica guerra abierta entre una división de la policía y una nueva banda llegada de la frontera con China, Yanbian. La cinta tendrá distribución en nuestro país por la nueva compañía Tukuri Films, que presentó la proyección.

La noche se cerraba con el homenaje al desaparecido director de Hong Kong Ringo Lam con la proyección de su clásico Full Contact.

El sábado daba inicio con una sesión infantil. On Happiness Road, película de animación taiwanesa que entró entre las 25 candidatas al Oscar y pudo verse en el Festival de cine de Annecy, retrata de manera nostálgica el final de los años setenta y los ochenta en Taiwán con un excelente diseño de los personajes y de la situación social de la época.

Dirigida por el director tibetano Pema Dhondup y tras poder ver su trailer en la pasada edición de las Nits, llegaba The Man from Kathmandu, un film cuya historia recuerda las películas de Bollywood de los 90. Un nepalí criado en EEUU, mitad hindú, mitad musulmán, se detiene en Kathmandú mientras viaja de camino a Siria para afiliarse al ISIS. Pero su visita a Nepal y su enfrentamiento con un mafioso local le harán replantearse sus principios, reconectando con sus raices, su cultura y sus tradiciones.

La tarde ofrecía dos propuestas tan sugerentes como diferentes. Por un lado, Pegasus, la última producción del cantante, escritor, piloto profesional y blogger chino Han Han, una comedia deportiva que se convirtió en uno de los éxitos del Nuevo Año chino. El director sabe leer como pocos los gustos de la generación millenial que llena las salas de cine en China, y les ofrece una comedia negra sobre el mundo de los rallyes repleta de homenajes entre los que destacan los de Regreso al futuro y Thelma y Louise. Por otro lado, India volvió a demostrar el buen estado de forma de su cine con The Man Who Feels no Pain. Bajo la batuta de Vasan Bala (autor del guion de la excelente Raman Raghav 2.0), la película que tuvo su premiere mundial en la sección de medianoche del Festival de cine de Toronto, es un continuo homenaje a los films de artes marciales de los ochenta y a la figura capital de Bruce Lee y su Juego con la muerte. Divertida, con un excelente montaje y puesta en escena, la película fue muy bien recibida por el público del cinema Vigatà.

La última Nit a la Bassa desde hace unos años se dedica a India. Este año volvió a superar las expectativas, tanto de público como de ambiente. Junglee, dirigida por el realizador estadounidense Chuck Rusell (al que se le recuerda por la estupenda La máscara, o la cinta de acción Eraser), clausuró las proyecciones al aire libre con su regusto por el cine de aventuras, el exotismo de las selvas tailandesas y el buen hacer de Vidyut Jammwal, actor experto en artes marciales, que despliega toda su coreografía en la explosión de acción del último tercio de la película.

Para los más noctámbulos el Festival ofreció su habitual sesión de medianoche en la que se presentó un nuevo volumen de Shocking Asia, a cargo de su editor y coordinador, Domingo López, programador de las Nits de Cinema Oriental. A continuación, se proyectó Strega, una producción tokusatsu dirigido por Bueno.

El Festival puso su punto final en un domingo presidido por la maratón de tres películas: Saint Young Men (Japón, Yuichi Fukada), Big Brother (Hong Kong, Kam Ka-wai), y Golden Job (Hong Kong, Chin Kar-lok), junto con una nueva edición del concurso Vicsudon y Tetsudon 2019.

Los premios de las Nits 2019

El Jurado de la Sección Oficial compuesto por Sandra Takagi, Sergio Molina y Alfons Gorina, ha remarcado que la decisión “es reflejo de la riqueza del Festival”, que presenta los géneros más diversos. La ópera prima de la joven directora china Li Jingxiang, Spring Sparrow, se ha llevado el premio a la mejor película por “su sensibilidad y naturalismo” y por el “relato social de lo que significó la migración del campo a la ciudad”. La directora, que ha pasado toda la semana en Vic, recogió el premio por su primera película.

El premio ha sido compartido con la cinta india Andhadhun, dirigida por Sriram Raghavan. El Jurado reconoce “la capacidad para sorprender a través de un guión con continuos giros que mantiene atrapado al espectador”.

El Premio del Público ha coincidido con este criterio y ha concedido el el Premi Gat de la Sort a Andhadhun, una muestra del cine comercial de calidad que convive con el cine de autor dentro de la programación del Festival Nits de cinema Oriental.

Un reportaje de Víctor Muñoz y Enrique Garcelán

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