¿Cómo se hizo Hacia la luz? Notas de producción

La directora japonesa Naomi Kawase regresa a nuestros cines este viernes 17 de la mano de la distribuidora BTeam Pictures con su nuevo trabajo, Hacia la luz. Siguiendo su alto ritmo de trabajo, no ha tardado demasiado en volver a ponerse detrás de las cámaras tras su éxito con Una pastelería de Tokio, y así tuvo su estreno mundial en el pasado festival de Cannes, como no podía ser de otra manera, esta historia en la que la luz sirve de nexo en la vida de los dos protagonistas, dos almas dañadas. No en vano “luz” es el significado del título original, Hikari, y es que sin ceder un ápice de su estilo Kawase nos relata una historia de amor en la que la luz, y el cine, tienen mucho que ver.

La película está protagonizada por Misako (Ayame Misaki), una apasionada guionista de películas para invidentes. En una proyección cinematográfica conoce a Masaya (Masatoshi Nasage), un fotógrafo mayor que ella que está perdiendo su vista lentamente. Misako pronto descubrirá las fotografías de Masaya, que la transportarán a algunos recuerdos de su pasado. Juntos aprenderán a ver de manera resplandeciente el mundo que antes era invisible a sus ojos.

Nadie mejor que la propia Naomi Kawase para explicarnos sus motivos para querer explicarnos los motivos que le llevaron querer explicarnos esta historia:

Sin luz, no existen colores. Sin luz, no existen imágenes. Sin luz, es imposible poder hacer una película. Casi se podría decir que la luz es el cine. Nos bañamos en luz. Pero solo me di cuenta de su verdadero significado cuando descubrí la existencia de la cámara. El acto de fijar la luz en la película es también una forma de reducir el tiempo. Si los ciegos pudieran ver el cine, si pudieran escribir una historia sobre las personas que los rodean, la película resultante podría gustar a todas las personas de todo el mundo que estén fascinados por la magia del cine. Esta fue mi idea inicial para esta película.

El trabajo de Misako es escribir descripciones de audio en películas para personas ciegas o deficientes visuales. Sin embargo, no teniendo una motivación particularmente altruista hizo de esto su carrera. Su ardiente pasión por el cine surgió porque le proporcionaba un escape de la realidad, la única condición que ella no podía cambiar. El cine tiene el poder de convertir una vida negativa en una positiva. Y sin embargo, hay personas que no pueden ver películas, y Misako encuentra insoportable que deban resignarse a ello. Ella quiere transmitir la maravilla del cine incluso a aquellos que no pueden ver. De modo que Misako encuentra su razón de ser en su trabajo como guionista de películas para invidentes.

Nakamori comenzó a sufrir una enfermedad ocular degenerativa que puso fin a su carrera como fotógrafo. Mientras que las personas que nacen ciegas son entendidas por la sociedad, continuamente sufren un trauma psicológico personas como Nakamori, que pierden la vista después de nacer. A menudo, se siente abatido por la falta de comprensión de la sociedad, por conceptos erróneos sobre los sentidos agudizados con los que la gente invidente compensa su falta de visión, expectativas de humildad, y más allá. Nakamori era un fotógrafo que de repente perdió la vista. ¿Qué esperanza puede tener él para el futuro? ¿Realmente puede encontrar la motivación para seguir viviendo? ¿Hay cosas que no entendemos aunque podamos verlas? Y por el contrario, ¿Hay cosas que entendemos aunque no podamos verlas?

La distribuidora BTeam Pictures realizó esta entrevista a la directora en el pasado Festival de Cannes, donde la película tuvo una recepción muy positiva por parte de la crítica, que la calificó de emotiva, brillante y reflexiva. En la charla ahonda en la temática de la película, las dificultades de rodaje, y su trabajo con el actor Masatoshi Nagase, con el que vuelve a repetir tras colaborar en su anterior Una pastelería de Tokio:

Misako es el personaje principal de la película. Su trabajo es escribir descripciones de audio en películas para personas ciegas o deficientes visuales. ¿Cómo llegaste a la idea de imaginar este extraño trabajo en la película? ¿Cómo de difícil fue hacerlo interesante para que la audiencia lo viera en pantalla? 

Cuando revise la descripción de audio de la película a petición de los guionistas, sentí que ellos (los escritores de Audio Comentarios) podrían tener un conocimiento aún más completo y más profundo del cine que los propios directores de cine. E instintivamente me di cuenta de que quería hacer una película cuyo héroe fuera una de esas personas. 

Misako conoce a Nakamori, un gran fotógrafo que pierde progresivamente su vista. Pronto tienen una relación más estrecha entre ambos. ¿Cómo describirías su relación?

Misako quiere que haya un sentimiento tangible de esperanza en el cine. Está decepcionada con la vida que está viviendo porque no puede superar sus traumas. Pero una vez que se da cuenta de que el cine no es lo mismo que la vida y que los directores no hacen películas en las que solo hay esperanza, ella se angustia por transmitir de la mejor manera posible esta película a las personas con discapacidad visual. Nakamori es un fotógrafo que todavía tiene algo de vista, pero vive todos los días con la preocupación de que pueda estar perdiendo la vista por completo. Esta es la razón por la cual, en la película, siente que el DA excesivamente explicativo es molesto y no le gusta, lo que provoca que tome una postura firme en contra de Misako. En la superficie, Misako y Nakamori parecen tener valores opuestos, y se repelen, pero en el fondo tienen cosas en común. Y es cuando al sumergirse en la profundidad de cada uno, que nace una relación real. Y no es nada menos que el poder del cine que los hace apegarse. Pero, habiéndome involucrado en la parte de la producción, fue muy difícil para mí hacer una película en cuál el tema fuera el cine. Hasta el final estuve atormentada por cómo podía vincular mi película “Hacia la luz” con el film dentro del film. Al final, me di cuenta de que esa fusión debía ocurrir en ese oscuro auditorio de cine. 

La luz misma es muy importante en la película, tanto empírica como metafóricamente.  ¿Cómo de desafiante fue rodar la luz natural de la película?

Era imposible filmar largas escenas de luz natural en otoño en Japón. Hubo muchos días buenos, pero las horas de luz solar fueron cortas. De todos modos, logramos, por supuesto, fotografiar haciendo el máximo uso de las horas de luz, sin interrumpir la tensión entre los actores, utilizando principalmente luz natural y tratando de hacer que la fuente de luz fuera lo más cercana posible a la luz natural. Hay bastantes escenas nocturnas en la película, pero al usar luces subliminales llamativas, desarrolle un diseño de luz equilibrado, que no está solo dirigido a los seres humanos. 

“Una pastelería en Tokio” y “Hacia la luz” ambas cuentan historias de almas heridas que se encuentran, a través de la comida en “Una pastelería en Tokio” y el cine en “Hacia la luz” ¿Puedes hablarnos sobre el papel que juegan las artes en la vida de tus personajes?

Un viaje para descubrir algo real nunca debe ser exagerado. Debería aparecer de forma natural después de una autodecisión seria.  Las artes te dan la oportunidad de darte cuenta de esto también. No son fáciles de entender o necesariamente visibles. No sabemos dónde están, pero existen. Los personajes en mis películas a veces se lastiman, a veces se pierden. Pasan por un viaje que se encuentra con las artes, un viaje llamado vida. El cine puede dar una fuerza a las vidas de los personajes, como un rayo de luz.

El personaje principal de “Una pastelería en Tokio” también está afectado por una discapacidad. A pesar de ello, transforma a las personas que la rodean. ¿Podría describir al personaje de Nakamori en estos términos, y podría hablar sobre el papel que su discapacidad juega en esta película?

Creo que en nuestras vidas hay muchas cosas que encontramos problemáticas, porque podemos verlo todo, y resulta repugnante, porque terminamos sabiéndolo todo. Por supuesto, necesitamos una voluntad y tenemos que hacer un esfuerzo para saber todo, pero puede causar angustia. Nosotros los seres humanos a veces necesitamos ser humildes también. El proceso por el cual las personas ciegas llegan a “ver” el cine usando DA es similar al proceso por el cual alguien comienza a vivir otra vida sin dejar de estar completamente en su propio mundo. El cine puede hacer que el mundo sea un lugar más grande y más amplio para ellos también. Entonces, cuando Nakamori acepta que no puede ver, se abre otra puerta a una nueva vida. 

Masatoshi Nagase, quien interpreta a Nakamori en “Hacia la luz” ya protagonizó tu anterior película “Una pastelería en Tokio”. ¿Cómo le ayudaste a prepararse para este papel tan particular de Nakamori? 

Como el papel implicaba que acabaría completamente ciego, antes de empezar el rodaje le pedí que pasara tiempo en su vida cotidiana con gafas protectoras que lo hicieran cegarse. Este hecho le permitió experimentar cuánto miedo enfrentan las personas con discapacidad visual en su vida cotidiana, como cuando una bicicleta pasa repentinamente por tu lado cuando estás caminando por la calle. Esto le enseño que para las personas con discapacidad visual no es nada fácil vivir con un entorno normal en la sociedad. Después de esto, empezamos a crear el aislamiento de Nakamori. El equipo de la película también creaba constantemente un entorno que ayudará a desarrollar las emociones de su personaje. 

La película también presenta al icónico actor japonés Tatsuya Fuji (“El imperio de los sentidos”). ¿Cómo llegaste a elegirlo para este papel?

Él estuvo en una película de 2016 llamada “Higashi No Okami” y le ofrecí un papel en “Hacia la luz”. Brillantemente jugó un doble papel, el del director y el actor principal. Es un gran actor, de 75 años, que no tuvo miedo a la hora de enfrentarse a desafíos como rodar en la duna y hacer una escena de amor con una actriz más joven. 

Os dejamos con el tráiler de la película, que este viernes 17 llega a nuestros cines. Pura magia:

 

 

 

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