Cafarnaúm: dando voz a los invisibles de la sociedad

En la pasada edición del Festival de cine de Cannes dos películas pugnaban por hacerse con la Palma de Oro. Ambas giraban entorno del mundo de la infancia y de la familia. Y ponían la lupa en aspectos que muchas veces nos pasan desapercibidos, como la dificultad que a veces entraña ser un niño en nuestra sociedad. Se trataba de la producción japonesa Un asunto de familia, de Hirokazu Koreeda, que finalmente se acabaría llevando la Palma de Oro. Y de Cafarnaum, de la directora libanesa Nadine Labaki, que se alzaría con el Premio Especial del Jurado.

Nadine Labaki es la voz femenina del cine libanés. Formada dentro de su país como cineasta, debutó internacionalmente con Caramel, en 2007, que presentó en la Quincena de Realizadores de Cannes. Una película donde hablaba del día a día de cuatro mujeres en el Beirut contemporáneo, dentro del microcosmos de un salón de belleza. Utilizando la comedia, la música, y un cierto toque de realismo mágico, Caramel sería vendida a más de 60 países, entre ellos España. En 2011, regresó con Y ahora a dónde vamos, donde la directora afrontó el tema espinoso de la convivencia entre cristianos y musulmanes, utilizando sus propias armas: dando la voz a las mujeres, y jugando con el sentido del humor y la música.

Cafarnaúm, su tercera película, un nombre de ciudad bíblica que viene a significar lío, o caos, supone un cambio en su carrera. La directora deja a un lado la comedia, para hablarnos en clave de cinema verité de los invisibles de la sociedad en la que vive: de los niños del Líbano y su infancia que les es arrebatada por un conflicto bélico mantenido, de los inmigrantes ilegales, de los refugiados, de su explotación, de lo absurdo de las fronteras. Nadine Labaki lo tiene claro: “Para mí el cine es un medio que sirve para poner en cuestión lo que me rodea, a mí misma, al sistema actual, ofreciendo mi punto de vista sobre el mundo en el que vivo.”

En el mundo del cine hablamos de obras maestras, de grandes películas, de blockbusters y de películas comerciales que olvidamos una vez salimos de la sala de cine. Pero también hablamos de otro tipo de películas. Las películas necesarias. Cafarnaúm, con sus aciertos (que los tiene y muchos), y los fallos (que también están presentes) es una de estas películas. Uno de esos films que una vez vistos tienen el poder de hacernos pensar que entre todos podemos cambiar el mundo en el que vivimos.

Enrique Garcelán.

 

 

 

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