Bong Joon-ho: Entre la ficción y la realidad (parte 2)

Rodando hostLos personajes: el héroe es el antihéroe

“Siempre he estado interesado por aquéllos dejados de la mano de Dios, porque ellos representan la vida, la realidad, y paso mucho tiempo observándolos. En Memories of Murder, como en The Host, quería mostrar lo que pasa cuando este tipo de personajes, los llamados perdedores, se deben enfrentar a algo que los supera. La creación que fluye es mucho más estimulante que con la figura del héroe salvador del mundo”. Bong Joon-ho

La condición social es una de las cuestiones tratadas siempre en sus películas, un cineasta que se interesa sobre todo por la clase trabajadora que gana sólo lo suficiente para sobrevivir. Los personajes de Bong no son los más oprimidos del mundo, pero sí viven en una extrema precariedad. En Barking Dogs…, el personaje protagonista es un parado que se siente humillado por su situación, y es ‘maltratado’ por su mujer. Bong señala la pérdida de autoestima de este personaje frente a una sociedad capitalista donde el valor de una persona se define esencialmente por el dinero que gana. La vida de los otros personajes del film no es muy envidiable: la joven oficinista regañada constantemente por sus superiores, un vigilante que se ve obligado a comer perros para no morir de hambre, una señora mayor medio abandonada cuya única compañía es su perro… A semejanza de ellos, la familia protagonista en The Host, vive en la pobreza, son una especie de banda de fracasados: el padre se comporta de una manera irresponsable con su hija, y es despreciado por sus hermanos (un hermano borrachín y una hermana que no gana ninguna competición con su arco por falta de confianza en sí misma) y por su propio padre. Así, cuando recibe la llamada de su hija secuestrada, nadie le cree, nadie le hace caso, ni su familia, ni los policías y médicos que lo controlan. También, en Memories of Murder, los sospechosos son siempre los personajes de las clases sociales más desfavorecidas: lo es el ‘tonto’ del pueblo y lo es el pervertido sexual con una mujer enferma y niños a los que mantener y alojar en su ridículo apartamento. Como sospechoso es el joven retrasado que es acusado, prácticamente sin pruebas, de asesinar a la adolescente en Mother, y cuya madre se convierte en la heroína al intentar salvar de la cárcel a su hijo.

El personaje del vagabundo es también un habitual en los films de Bong: en Barking Dogs… es, finalmente, el vagabundo que está a punto de comerse un perro, quien acaba siendo el chivo expiatorio; en The Host, Bong va más lejos y nos encontramos a dos niños vagando de noche por las inmediaciones del río Han sin abrigo y muertos de hambre. Es realmente algo que no se ve en el mainstream cinematográfico coreano muy frecuentemente.

memories_of_murder_2Rompiendo géneros

“Lo que yo quiero es usar todo aquello que sea típico y, a su vez, romperlo. Yo quería hacerlo usando el realismo coreano, y romper el género, la tradición y la convención. Siempre empiezo con un género, pero al final siempre lo rompo. Simplemente es a través de un género que llego a exprimirme mejor. Me motiva romper las convenciones y aprovecharme de un film de género para contar otras cosas. Es un poco como si condujera un autobús, donde el espectador se sube y yo bloqueo las puertas para llevarlo exactamente donde yo quiero”. Bong Joon-ho

En el primer encuentro entre el monstruo en The Host y los habitantes de Seúl, el realizador rompe las reglas establecidas por un film de género: la amenaza de la bestia que se ha de simplemente sugerir vigilando su presa y se ha de situar fuera de campo y además entre tinieblas y oscuridad. Bong Joon-ho, al contrario, desvela inmediatamente y a la luz del día al monstruo, que está a punto de dejarse caer al agua delante de los paseantes. Cero oscuridad, ausencia total de música o de efectos sonoros. Todo encaminado a reforzar el impacto dramático que causará la criatura sobre las víctimas inconscientes del peligro que llega. Es en The Host también donde en un funeral multitudinario, no podemos parar de reír. Y es eso lo que hace Bong Joon-ho, se ríe de los géneros y pasa del humor absurdo en los momentos más inoportunos (en Memories of Murder te ríes cuando están torturando a un pobre inocente; y en Barking Dogs… las penurias de los personajes no hace más que provocar una situación tipo slapstick, una detrás de otra, más bien como viñetas de un manga).

Una articulación inteligente del guión es también característico en Mother, donde Bong se sirve de un nuevo punto de vista para conseguir que el film no se trate sólo de un buen thriller convencional, sino de algo que va más allá, dejándote al final con unas cuantas reflexiones de carácter humano, ético y moral.

VentaAlquiler_Mother_bajaCrítica político-social: sociedad y corrupción

“Corea es un país en el cual los débiles no están protegidos, y esto me entristece tanto como me encoleriza. Tomemos como muestra la base de Memories of Murder: si el gobierno y la policía hubieran sido más listos, se podrían haber evitado las muertes y muchas mujeres se habrían salvado. En The Host, la situación es la misma para los miembros de esa familia: no solamente no se les ayuda a encontrar a su pequeña hija, sino que no se les escucha, se les oprime y hacen de ellos unos fugitivos”. Bong Joon-ho

Mientras que en Memories of Murder la acción se desarrolla en la sociedad coreana de los años 80, todavía bajo la huella de la dictadura militar, los otros tres films de Joon-ho se sitúan en la actualidad, pero en las tres, la corrupción de los estamentos funcionariales está presente. Es evidente en Memories of Murder, cuyos policías son capaces de falsificar pruebas y hacer confesar a golpes a un inocente pueblerino un crimen que no ha cometido. Aunque Mother es un thriller con un fuerte componente de suspense, también nos queda notablemente patente la crítica a las fuerzas de la ley, siempre ineficaces, de dudosos métodos y que sólo necesitan un cabeza de turco que pague los platos rotos, sin importar demasiado si es realmente culpable o no. Esa inoperancia de la policía hará que la madre protagonista de nuestra historia inicie una investigación para exculpar de un asesinato a su hijo disminuido psíquico. En Barking Dogs Never Bite, el joven parado entrará en el sistema de corrupción cuando para intentar conseguir un trabajo deba sobornar a sus superiores. En The Host la familia Park se subleva contra la dominación americana, cuya negligencia ha causado la aparición del monstruo. Así vemos como el discurso de Bong Joon-ho no es muy optimista sobre la capacidad de la sociedad coreana a deshacerse de los monstruos que ocupan su territorio, sean éstos mutantes, extranjeros o, incluso, de dentro de su propia sociedad.

Un reportaje de Gloria Fernández

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